martes, 28 de octubre de 2014

Código de Ética del Licenciado en Relaciones Internacionales

Un tema de importancia y que cada día más nos preocupa es el de los valores éticos y morales, que deben profesar los profesionales de cada área de estudio ya que, son estos los que de un modo u otro guían a nuestra sociedad por el sendero del desarrollo, del conocimiento y las buenas costumbres. Es cierto, que cada cultura enseña sus propios valores los cuales son comúnmente aceptados por la población.


Es de suma importancia definir en palabras llanas el significado de la ética la cual es parte de la filosofía que estudia el bien y el mal relacionado con el comportamiento humano y de la moral. En su conocido origen la ética  etimológicamente proviene del griego ETHOS, que significa acción, costumbres, hábitos, modo de ser carácter. Esta a su vez tiene una  subdivisión entre la que podemos mencionar la Ética Profesional y la cual nos limitaremos a analizar, estando estrechamente ligada a la Deontología, que consiste en el establecimiento de unas Costumbres o Reglas que no  necesariamente deben estar promulgadas por un organismo colegiado (que será quien controle la Actividad Profesional) sino que simplemente son usos que se dan en el Campo Ocupacional que hallamos elegido para nuestras vidas. Sin embargo, encontraremos que ciertas carreras como las de Derecho contienen expresadas las principales aptitudes y como debe desempeñarse el profesional de esta área. Este código de Ética es regido por el decreto presidencial numero 1290, promulgado por el presidente en ese entonces Servador Jorge Blanco en el año 1983.

A lo largo de esta investigación y debido principalmente a la escasez de un código formalmente promulgado por los poderes del estado, he tenido que investigar las numerosas leyes y reglamentos que en este caso harían parecer un código de ética para los diplomáticos dominicanos, a pesar de que el Licenciado en Relaciones Internacionales puede especializarse en áreas diversas que no son necesariamente el área diplomática, en esta ocasión he decidido fundamentar mi investigación en el área diplomática debido principalmente a la escasez de un código que regule éticamente las funciones y el desempeño de un diplomático en el extranjero, contamos unicamente con la resolución 1-11 del MIREX.

Código de Ética del Licenciado en Relaciones Internacionales

El profesional de la carrera de Relaciones Internacionales al igual que otros  profesionales como los de derecho debe guiar su labor profesional a través de principios éticos o código de ética. Este código de ética a diferencia del de los de derecho no esta en un solo documento oficialmente aceptado, sino,
más bien que debemos recogerlo de las diferentes leyes, reglamentos y resoluciones que emanan de los poderes del estado.

Otro percance es que el profesional de Relaciones Internacionales no es directamente un profesional solo de un área, me explico, un profesional en Relaciones Internacionales no solamente se desempeña en el área diplomática, ya que posee múltiples áreas en las que desempeñar su labor. Como son: Agencias de turismo, Hoteles, Seguros, Bancos, Aeropuertos y  multinacionales de impacto internacional. Donde pueden desempeñar un área a fin con respecto a la carrera.

En esta oportunidad me concentrare en destacar los lineamientos éticos que deben guiar a un profesional de Relaciones Internacionales que elija desempeñarse como diplomático. Desde el ámbito del estado esta función es de suma importancia, ya que un embajador o cónsul constituye una figura 
del derecho internacional público.

En sentido amplio podemos hablar aquí de lo que usted no debe hacer como representante de un estado ante otro, afianzándonos en la definición de la Ética y su etimología. Reafirmamos que la ética es una rama de  la filosofía que se ocupa del estudio racional de la moral, la virtud, el deber, la felicidad y el buen vivir. Requiere la reflexión y la argumentación. El estudio de la ética se remonta a los orígenes mismos de la filosofía en la Antigua Grecia, y su desarrollo histórico ha sido amplio y variado.

En esta investigación me centro en enseñar una ética profesional o deontológica que es una rama de la ética cuyo propósito es establecer los deberes y obligaciones morales y éticas que tienen que asumir quienes ejercen una determinada profesión.

Aspectos Generales

El Diplomático debe ser leal y veraz y debe actuar de buena fe, por tanto no efectuara ningún acto fraudulento ni hará en el ejercicio de sus funciones acciones contrarias a la verdad o que atenten contra el estado receptor. El diplomático debe cuidar su imagen, tener estilo, buen gusto y sobre todo 
ser Cortéz.

Debe ser penetrante, instruido, persuasivo y capaz de descubrir los proyectos en el extranjero, no solo en las palabras y actos sino también por los gestos y hasta por las expresiones del rostro. Siempre se deberá Evitar la ofensa, la violencia, la ironía, el doblez, y se deberá responder siempre con altura. Se expresará con energía si el caso lo amerita, pero nunca en términos que se alejen del comedimiento que presume el honroso carácter representativo de que esta investido un 
diplomático.

De acuerdo con Nicholson, un diplomático debe de tener las siguientes 
cualidades:
 Veracidad, porque contribuye a una buena reputación e intensifica la 
credibilidad.
 Precisión, que implica certeza intelectual y moral.
 Buen carácter, que implica moderación y sutileza.
 Paciencia, calma, que permite guardar imparcialidad y precisión.
 Modestia, para no dejarse envanecer y jactarse de sus victorias y 
éxitos.
 Lealtad, a sus gobiernos y hasta al país que los hospeda.

El diplomático “servirá de ojos y oídos a su país”, observando e informando sobre los acontecimientos políticos, económicos, culturales, militares, sociales y judiciales o bien cualquier otro que considere de interés para su país.

Para un buen diplomático no deben o no deberían existir circunstancias tales que lleguen a alterar su buen carácter.

La lealtad del diplomático es la lealtad a la Patria, de quien tiene el honor, el prestigio y la grave responsabilidad de representar. La lealtad se traduce en el cumplimiento fiel, noble y sin reserva de las obligaciones adquiridas. Lealtad es honradez, es rectitud, es integridad, es estima y respeto hacia los demás.

El diplomático debe actuar siempre en función de la Patria que puso en sus manos su Bandera para que se le ame sobre todas, para refrescarse a cada instante con su sagrado recuerdo, para santiguarse todas las mañanas con su nombre. Napoleón bien decía que la primera virtud es la devoción a la patria.

Los diplomáticos deben confiar en que la Patria tenga razón, pero con razón o sin ella, están en la obligación de defenderla. El buen diplomático debe proceder en todas sus actuaciones en forma sincera, sin tratar de engañar a nadie, así es la única manera en que puede ganarse la confianza de los 
demás.

El diplomático debe aprender a esperar, y esperar con tranquilidad. Fray Luis de Granada decía que a los que tienen paciencia las pérdidas se les convierten en ganancia, los trabajos en merecimientos y las batallas en coronas.

El diplomático está obligado para con su país a responder con su mejor trabajo, con su mayor esfuerzo, con su ejemplar conducta. El diplomático además del mero deber que se le ha encomendado y ha aceptado bajo juramento de estricto cumplimiento, recibe un sueldo. El país le paga para que trabaje a su servicio y no para que se la pase en cama descansando y buscando la mejor oportunidad para aparecer en un periódico en alguna crónica social.

Un deber que tiene que tener el profesional diplomático es la formación académica constante, un conocimiento acertado del país receptor podría garantizar el éxito de su misión. El estudio y la preparación son por antonomasia factores que inciden en la capacidad de resolución de problemas de las personas. Secreto de sus funciones y de Estado El diplomático debe obtener informaciones por medio lícitos y fuentes  oficiales y brindárselas al estado acreditante, sin embargo deberá guardar estricto secreto sobre las negociaciones que lleva a cabo con el país receptor hasta tanto se determine su publicación por el gobierno que representa.

Un negociador hábil no deja penetrar su secreto antes del momento adecuado; pero es necesario que sepa ocultar este disimulo a todos aquellos con quienes trata; que les inspire confianza, dándoles pruebas efectivas de ella en cosas que no sean contrarias a sus designios, lo que les lleva consecuentemente a responder esta confianza por otros testimonios recíprocos en casos más importantes. Tenemos pues que existe entre los negociadores una especie de comercio mutuo de confidencias. Es preciso dar si se quiere recibir, y el más hábil es el que saca mayor utilidad de este comercio, porque tiene una visión más amplia para aprovecharse de las coyunturas que se presentan.

Deberes del Diplomático

Entre los principales deberes del diplomático encontramos:
 Respetar las leyes y reglas del estado receptor.
 La obligación de no inmiscuirse en los asuntos internos del estado sede.
 Debe tratar los asuntos y comunicaciones con el ministerio acordado 
previamente.

El diplomático debe poseer dominio absoluto de sí mismo, su animosidad deber ser tranquila y jamás agitada. Deber evitar a cualquier costo los tan  perjudiciales arrebatos pasionales. Su norte debe ser la serenidad y la quietud de espíritu. No debe dejarse arrastrar por sus primeros impulsos, debe de recordar en todo momento a Teófilo Gautier quien era del parecer que los prudentes han prevalecido siempre sobre los audaces. La constancia de ánimo es la que le pondrá en situación favorable sobre los demás. Debe el diplomático reflexionar sobre sus emociones, sobre sus ideas, sobre sus pensamientos, sobre sus palabras y sobre sus actos.

Análisis Final

La ética profesional es de suma importancia para el profesional, ella exalta  los deberes de un profesional tanto en su área como en la vida, ella lo limita  al ejercicio de su profesión, pero también aporta a que el profesional se guie por un camino de rectitud y buen carácter. 

En particular espero que algún día podamos contar con un código de ética para los diplomáticos dominicanos, por el cual ellos deban guiarse. A pesar de todo este código deberá ser enseñado en las universidades y principalmente en la escuela diplomática de la cancillería, nuestro país a nivel internacional no cuenta con una imagen muy acertada debido a que nuestros representantes muestran una cultura de mal gasto y poco interés en las actividades inherentes a sus funciones. En una ocasión un diplomático de un país de la región al cual conozco me comento que el diplomático dominicano donde no ve un beneficio económico no participa. Es en este punto anterior es donde debemos hacer énfasis pero sobre todo en cambiar la imagen internacional de nuestro país. La cual mejoramos si formamos mejor a nuestros diplomáticos y también si los nombramos por su capacidad en el área. A parte de tener un código de ética diplomático podemos decir que hay que establecer mecanismos de seguimiento al cumplimiento de estos deberes generales.

En un término final sin embargo, puedo concluir diciendo que cada 
profesional determina de acuerdo a su formación cuando éticamente debe 
hacer las cosas. Al estos deberes no ser coercitivos, no son cumplidos en la 
mayoría de los casos y debemos empezar a educar en valores desde la 
escuela básica, media y todavía más aun en la educación superior que es 
donde se perfila un buen profesional.


Andrison Sànchez Medina



Fuente Bibliográfica:
1 Leyes de Manù (500 A.c.)
2 Morales Lama, Manuel. Diplomacia contemporánea, Segunda edición 2008.
3 Convención de Viena sobre relaciones Diplomáticas, 18 Abril del 1961.
3. Resolución No.1-11 del MIREX


*La imagen introducida en este articulo no es propiedad de CONERI.
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1 comentario:

  1. es un tema que a t0dos debe interesarnos por que hablando nos podemos comunicar mejor entre todos.

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