sábado, 21 de febrero de 2015

Hacia La Gobernabilidad En La Republica Dominicana

Santo Domingo. D.N. Muchos entenderán poco sobre gobernabilidad, quizás hasta piensen que es la facilidad de gobernar. En cierto sentido, es así. El término de gobernabilidad constituye en la actualidad uno de los conceptos más recurrentes en los análisis globales y regionales frente a los desafíos de la humanidad en los umbrales del nuevo milenio.

La democracia se expresa esencialmente en una forma de gobierno. Los cambios económicos, en el contexto de una crisis sociopolítica, han afectado la gobernabilidad de los países de la región, por lo que en las actuales circunstancias, se hace necesario apoyar el desarrollo de las capacidades de conducción de la Presidencia, a fin de que ejerza un mando efectivo, técnicamente correcto y políticamente democrático.

La gobernabilidad, en primera instancia, alude a ciertas condiciones técnicas del sistema político que media entre la sociedad y el Estado, y que hacen posible la toma de decisiones por parte del gobierno. 

Para Dieter Nohlen “el concepto de gobernabilidad se refiere a la interacción entre gobernantes y gobernados, entre capacidades de gobierno y demandas políticas de gobierno. Hace referencia a la tensión que existe entre las dos partes y pone en cuestión el sistema de gobierno, como productor de decisiones políticas y encargado de su ejecución, y su capacidad para estar a la altura de los problemas a resolver”

La República Dominicana para el siglo XX no contaba con buenos índices de gobernabilidad, principalmente porque la presidencia era ejercida del 1930 hasta 1960 con una tradición autoritaria y antipluralista, a partir de esa época sucedieron gobiernos con bajos índices de gobernabilidad.

El gobierno en el último lustro ha mejorado su imagen según percibe la población; lo cual se traduce en una mayor transparencia, rendición de cuentas, eficiencia y mayor participación de la población en las políticas públicas. Pero, La República Dominicana mantiene bajos los indicadores de gobernabilidad comparados con otros países de la región, y aunque en algunos de ellos ha logrado progresos, en otros ha registrado reveses, según los resultados de los indicadores de gobernabilidad del Banco Mundial, actualizados al año 2006.

De acuerdo al informe, en los indicadores que ha habido un mayor retroceso es en el de la eficiencia del gobierno, que bajó de 51.7% en el 1998, a 45.5% en el 2002 y a 37.4% en el 2006, así como en el control de la corrupción, indicador que descendió de 39.8% en el 1998, a 41.7% en el 2002 y a 34% en el 2006.

Debido al escaso liderazgo político y empresarial para el bienestar colectivo, se recomienda un pacto social y un compromiso solidario de las elites políticas de la nación. Se necesita una conciencia de parte de los funcionarios del gobierno, para que conciban su ejercicio como una acción pública y no como un trueque por sus meritos y aportes para llegar al poder.

El multipartidismo garantiza una democracia siempre y cuando haya un compromiso de las etites con la población, sin el cual seguiremos con la percepción de que los partidos políticos se olvidan de sus promesas cuando llegan al poder. Así también,  se recomienda aumentar el dialogo nacional y las consultas al pueblo, con el fin de aumentar los lazos estado-sociedad.

Nota: Este artículo es responsabilidad exclusiva del autor: Andrison R. Sánchez.




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