martes, 16 de diciembre de 2014

Problema Fronterizo Dominico-Haitiano






Problema Fronterizo Dominico-Haitiano


INDICE
Contenido Paginas

CAPITULO I
Introducción
Aspectos Generales………………………………………………….…..: 5
  1. La Paz de Nimega………………………………………………..: 6-8
  2. La Paz de Ryswick……………………………………………….: 8
  3. En busca de un acuerdo definitivo:
Aranjuez de 1777…………………………………………................…: 9-11
  1. Convención de Puerto Príncipe del 25 de
Agosto de 1773…………………………………………………………….: 10-11
    1. Acuerdo de Basilea de 1795…………………….…………….: 11-12
    2. Causas y Consecuencias de la Invasión Haitiana
De 1822………………………………………………………………………: 13-15
    1. Medidas Adoptadas por Boyer…………….……………: 14
    2. Consecuencias…………………………………………..…….: 14-15
  1. Tratado Fronterizo entre Republica Dominicana
Y Haití de 1929 y su protocolo de revisión de 1936…………: 16-17
Conclusión

Esta investigación en ocasión de cursar la asignatura Relaciones Dominico-Haitianas esta enfocada en dar a conocer los conflictos fronterizos que han marcado la historia y el devenir de ambos pueblos empezando por la época colonial, de igual modo los acuerdos en delimitación fronteriza.

Las relaciones y los conflictos en la época colonial estuvieron determinados por las relaciones entre las potencias europeas. Así por ejemplo como resultado de las negociaciones entre España y Francia se firmó el Tratado de Nimega; en el 1697 España reconoce la presencia de los franceses en la parte Oeste de la isla, a través de la firma del tratado de Ryswick. Sin embargo, los conflictos fronterizos continuaron hasta que en el 1776 se firmó el tratado de San Miguel de la Atalaya, conocido así por ser el lugar donde se acordaron las delimitaciones fronterizas, el tratado de Aranjuez de 1777 es que ratifica y formaliza estos acuerdos. Situaciones político- Económico-sociales entre Francia y España hacen que esta última ceda a Francia lo que se conocía como la parte oriental de santo domingo español. Esta parte de la isla es devuelta a España a través del acuerdo de París de 1814 tras la derrota de Napoleón.

Así mismo veremos aquí las consecuencias de la ocupación haitiana de 1822, las controversiales negociaciones en el gobierno de Ignacio María González y el Tratado Fronterizo entre República Dominicana y Haití de 1929 y su Protocolo de Revisión de 1936.

Aunque los limites de la frontera hoy en día no están en juego esta representa un punto de conflicto entre ambos países, debido principalmente a la migración y comercio en todos sus ámbitos.




OBJETIVO GENERAL




Analizar los Problemas y acuerdos Fronterizos entre la República Dominicana y Haití.





OBJETIVOS ESPECÍFICOS



  • Analizar la Paz de Nimega en 1679.
  • Investigar sobre la Paz de Ryswick en 1697.
  • Especificar los límites establecidos en el tratado de Aranjuez de 1777.
  • Conocer los resultados del acuerdo de Basilea de 1795.
  • Explicar las causas y consecuencias de la invasión haitiana de 1822.
  • Ampliar sobre el Tratado Fronterizo entre República Dominicana y Haití de 1929 y su Protocolo de Revisión de 1936.




I. Problemas y acuerdos Fronterizos entre la República Dominicana y Haití.


1.1 La Paz de Nimega

Para ampliar sobre lo que fue la paz de Nimega tenemos que ver cuales eran las circunstancias por las cuales se firmo esta paz. De hecho podríamos analizar otros factores que llevaron a reconocer la presencia francesa en la parte occidental y a fijar una línea fronteriza impuesta de manera informar.

Tan importante llegó a ser el contrabando en La Española que a comienzos del siglo XVII la mayor parte de su producción era adquirida por franceses, ingleses u holandeses, y en menor medida portugueses, los cuales atracaban sus barcos lo más lejos posible de la ciudad de Santo Domingo (donde estaba asentada la burocracia real).

Las zonas preferidas eran la norte y la occidental, con los puertos de Puerto Plata, Monte Cristi, Bayajá y La Yaguana. En esos poblados, el comercio ilegal llegó a tener un carácter regular y la anuencia y complicidad de las propias autoridades locales, esto debido al alto costo de las tasas de exportación y los productos deteriorados que llegaban de España. Los propietarios de los hatos ganaderos radicados en el resto de la isla (incluidos los de la ciudad de Santo Domingo) preferían llevar sus reses hasta esas zonas y vender sus cueros a los contrabandistas, ya que recibían un mejor precio.

Esta “independencia” económica que mostraban los vecinos de la isla frente al gobierno español se vio incentivada por la penetración cultural que se verificó en “la Banda del Norte” –la región del contrabando–, donde se efectuaban bautizos protestantes con padrinos extranjeros, y en la que se confiscaron biblias luteranas.

La Corona tomó entonces una medida drástica: decidió despoblar el oeste y el noroeste de la isla por recomendación de López de Castro1. Las devastaciones de Osorio, denominadas así porque el gobernador de la isla que las efectuó se llamaba Antonio de Osorio el cual ejecutó la medida sin la anuencia del Rey de España, se efectuaron entre 1605 y principios de 1606. Como resultado, los poblados de la Banda Norte fueron destruidos y se formaron nuevos poblados2.



Producto de esta devastación esa parte de la isla quedó despoblada y a merced de los corsarios y piratas.

La Paz de Nimega, firmada en Europa en 1678, hizo que los gobernadores de las poblaciones española y francesa se acercaran, y que se estableciera un activo comercio de caballos, carne salada y cuero de vaca entre ambos grupos de pobladores (1680). Si bien esto no impidió enfrentamientos bélicos entre ellos (1690 y 1691, 1694), o que España reclamara la salida de los franceses de la isla, sí implicó que por primera vez se planteara la delimitación del espacio a ocupar. De manera informal y con absoluto carácter circunstancial, se proponía el establecimiento del río Rebouc o Guayubín como límite en la parte norte, mientras que por el sur se trazaría una línea imaginaria partiendo del curso de dicho río hasta la isla Beata.

Esta situación de reconocimiento tácito de la existencia de una colonia francesa en el margen occidental de la isla fue confirmada por el Tratado de Paz de Ryswick, firmado por Francia, Provincias Unidas, Inglaterra, España y Alemania, en 1697. Aunque su contenido no hace referencia a las colonias de esos países en América, sí sirvió de estímulo a la coexistencia relativamente pacífica –no sin problemas en cuanto a la fijación de las fronteras– de ambas poblaciones. Esto se vio apuntalado por el hecho de que en 1701 ascendiera al trono español el nieto de Luis XIV, Felipe Anjou (con el nombre de Felipe V), haciendo de España y Francia naciones aliadas.

1.2 La Paz de Ryswick

Las relaciones intercoloniales solo duraron diez años3 porque los enfrentamientos entre Francia y España continuaron debido a que Francia pretendía apoderarse de toda la isla. Estos problemas se reflejaron en el combate denominada sabana real de la Limonada, donde el ejército español resultó ganador.

El Tratado de Paz de Ryswick, fue firmado por Francia, Provincias Unidas, Inglaterra, España y Alemania en busca de la paz, en 1697. Aunque su contenido no hace referencia a las colonias de esos países en América, sí sirvió de estímulo a la coexistencia relativamente pacífica –no sin problemas en cuanto a la fijación de las fronteras- de ambas poblaciones debido a que los franceses apoyados en el tratado de Ryswick buscaban avanzar hacia el río Rebouc, algo que los limitaba eran las villas de ciudadanos canarios en la frontera.

Esto se vio apuntalado por el hecho de que en 1701 ascendiera al trono español el nieto de Luis XIV, Felipe Anjou (con el nombre de Felipe V), haciendo de España y Francia naciones aliadas.

1.3 En busca de un acuerdo Definitivo:
Aranjuez de 1777

Con el ascenso de los Borbones franceses al trono de España se inicia, pues, una nueva etapa en el proceso que condujo al formal reconocimiento de la dualidad política de la isla, durante este periodo se hicieron acuerdos que tuvieron carácter de provisional e incompleto. Esto porque los franceses se aprovechaban de las riquezas y los españoles no se lo impedían.



Fuente: Sociedad 4, Henry Ramos Santos, Editorial Santillana S. A, Rep. Dom.


Hubieron intentos de establecer líneas fronterizas formales desde el 1715 por real cédula se le solicitaba al gobernador Español dejar los asentamientos de franceses hasta donde habían llegados y empezar a negociar una línea limítrofe. En 1735 a gestiones de la corte de Madrid hubo un nuevo intento para una solución definitiva y completa de la cuestión fronteriza. Esta no prospero.

1.3.1 Convención de Puerto Príncipe del 25 de Agosto de 1773.

En los años 1770 y 1771 se llevaron a cabo negociaciones que parecieron constituir etapas preliminares del convenio definitivo. Esto bajo anuencia de las cortes de Madrid y París. El acuerdo al que se llego en estas conversaciones se plasmo en la convención de puerto príncipe de 1773, que firmaron los dos gobernantes de la isla. Sin embargo, no fue acogido por el gobierno Francés.

Entonces el gobierno español dictó instrucciones al Embajador español en Paris s.e. Conde de Arana, a fin de que prosiguiera las negociaciones, a fin de que si no se llegaba a un acuerdo España se desentendería de las consecuencias, librándose en lo sucesivo a sus recursos para la defensa de sus derechos soberanos.4

Esta presión impuesta por España llevo a lo que se conoce como la convención de San Miguel de la Atalaya.

Un primer paso fueron las negociaciones de 1776, entre el propio gobernador de la parte española Solano y Bote y su colega Francés Víctor Theresa Carpentier, realizadas en las líneas demarcatorias existentes.
Este convenio es la piedra angular del tratado de Aranjuez. La demarcación se había cumplido a base de la colocación de 221 pirámides mojones5 y señales. Desde la desembocadura del río Dajabón o Masacre, en el norte, hasta la del río Pedernales o Anse-a-pietre, en el sur, correspondiendo la primera pirámide No.1 a la segunda la No.221 y grabándose en piedra, en los lados respectivos las inscripciones France-España.

Todo lo anterior fue la base de las negociaciones en la reunión llevada a cabo por los plenipotenciarios de Francia y España en el lugar conocido como el Real Sitio de Aranjuez.




Situada en el Real Sitio
Y Villa de Aranjuez
 (Comunidad de Madrid).




El resultado fue la firma del acuerdo de Aranjuez suscrito el 03 de junio de 1777. El tratado consta de nueve artículos y contiene otras previsiones en ocasión de ejecución de lo dispuesto y a prevenir las eventualidades que pudieran presentarse en lo sucesivo sobre ello.

1.4 Acuerdo de Basilea de 1795

La vuelta a un estado de guerra entre Francia y España produjo el resurgimiento de hostilidades entre ambas colonias de la isla. Este estado de guerra fue hecho público en Santo Domingo por el bando del Gobernador y Capitán General Mariscal de Campo Joaquín García Moreno el 30 de Mayo de 1793.

El Tratado de Basilea de 1795, firmado entre España y Francia puso, definitivamente, fin al dominio de la primera sobre el territorio de la isla de Santo Domingo. El Tratado de Basilea incluía el retiro de las tropas de Francia del territorio de España, a cambio de que España entregará a Francia el territorio español de la Isla de Santo Domingo6.

El 22 de Julio de 1795 fue firmado el referido Tratado provocando una situación de caos en los pobladores del territorio cedido, los que habían luchado por siglos para evitar por las armas que los franceses se apoderaran de Santo Domingo; pero con el Tratado de Basilea esa población dominicana-española sintió temor y recelo de la presencia de los ciudadanos franceses que se esperaba que pronto tomarían el control de su territorio. Muchos fueron los que plantearon su interés de emigrar a otros territorios españoles de América.

El Tratado de Basilea comenzó a ejecutarse parcialmente, pues los franceses se encontraban en guerra contra los antiguos esclavos que habían iniciado en 1791 una revuelta en la parte francesa de la isla. En medio de esos conflictos, Toussaint Louverture invadió a la parte española en 1801 y ejecutó la unidad territorial contenida en el Tratado de Basilea, bajo Francia, lo que acrecentó el deseo de emigrar de los habitantes pudientes de la parte dominicana.

El predominio de Toussaint en la colonia francesa era, para entonces, absoluto. Una de las primeras medidas de Toussaint fue la abolición de la esclavitud, el nombramiento de negros en cargos públicos y el fomento del cultivo de café, caña de azúcar y algodón.

Producto de que Toussaint dirigía el grupo de Negros libres por primera vez en la historia y el interés de Napoleón Bonaparte de restablecer los beneficios que recibía; Napoleón buscaba implantar el antiguo régimen en Saint Domingue y así la esclavitud. Para esto envió tropas al mando de Víctor Manuel Leclerc el cual era su cuñado.

Toda resistencia se concentro en Saint Domingue debido a que la parte española fue dominada con facilidad. Toussaint fue derrotado y enviado a Francia donde murió privado de libertad. De esta manera se produce lo que los autores denominan como la “Era de Francia en Santo Domingo”.

1.5 Las Causas y Consecuencias de la Invasión Haitiana de 1822

Producto de la guerra de la reconquista y como resultado de la derrota de Napoleón, ascendió al trono Luis XVI conde de Provenza, con el nombre de Luis XVIII este recobró a través del tratado de París de 1814 el territorio de Santo Domingo en la parte oriental. Como resultado del mal estado de la colonia producto del abandono de España la isla entró en una crisis económica profunda y que históricamente se ha denominado “España Boba”.

Por lo que esta crisis económica durante gobernaba Juan Sánchez Ramírez es una de las causas, por otra parte cuando muere Sánchez Ramírez el 12 de febrero es sustituido por Manuel Caballero.

Sin duda, la muerte de Pétion en 1818 convirtió a Jean Pierre Boyer en el sucesor publico y la muerte de Henri Christophe (1820) lo colocó al frente de un estado haitiano unificado. Boyer siempre quiso invadir la parte oriental de la isla y de esto tuvo conocimiento Kinderlan. Además de Boyer en la parte Española existían otros grupos con intereses como eran: los Pro-coloniales los cuales apoyaban seguir en mandos españoles y los de la Pro-Colombia encabezados por José Núñez de Cáceres. Este último logro de cierta forma unificar fuerzas y declarar lo que conocemos como independencia efímera, lo que no hizo Núñez fue abolir la esclavitud. Envío a su vicepresidente Antonio María Pina, de origen canario, a la gran Colombia con el objetivo de la unión del reciente estado a la confederación liderada por Simón Bolívar. Esto último no tuvo éxito.

El reciente gobierno nació con debilidades institucionales y la imposibilidad del apoyo de Bolívar.

El grupo Pro-haitiano liderado por gente interesado en unir la isla a Haití tuvo éxito y lo materializaron cuando Boyer el 9 de Febrero de 1822 traspaso los muros de la mas antigua ciudad del nuevo mundo para recibir las llaves de la capital dominicana de manos del propio Núñez de Cáceres. No hubo oposición alguna a este acto.

1.5.1 Medidas Adoptadas Por Boyer

Entre las medidas adoptadas por Boyer a su llegada a Santo Domingo Español podemos citar: La abolición de la esclavitud, hizo inscribir en el ejército todo hombre con capacidad para las armas, Dictó leyes contra la vagancia, entregó tierras a antiguos esclavos, transformó el sistema jurídico y política del país y puso en vigencia el Código Civil Frances.

1.5.2 Consecuencias

Las disposiciones de Boyer suscitaron el rechazo de la generalidad de la población de la parte Este. De una parte, la confiscación y reparto de tierras se vio en gran medida limitado, ya que la forma comunera de tenencia de tierras sin deslinde y delimitación exacta, así como la madeja de derechos de posesión, división, usufructo, venta y participación de que estaban afectados desde la era colonial, hacía muy difícil la determinación de los verdaderos propietarios y los derechos de cada cual. Por otra parte, el intento de imponer la agricultura con fines de exportación encontró la oposición de los grandes terratenientes y los pequeños campesinos que, en su gran mayoría, estaban habituados a vivir del hato ganadero, el cultivo de subsistencia y, en menor medida, del corte de madera.

Gracias a las diferencias que existían entre dominicanos y haitianos en todos los ámbitos. Se logro un pequeño acuerdo con el grupo denominado la reforma en Haití, movimiento que buscaba el derrocamiento del presidente Boyer.

Juan Pablo Duarte, a su regreso de Europa asimiló las ideas liberales y los métodos revolucionarios. Métodos que fueron utilizados en nuestro país. Como fueron en la formación de la Sociedad Secreta la Trinitaria el 16 de Julio de 1838 y más adelante la formación de la Filantrópica. Ambos grupos buscaban la independencia nacional.

Boyer es derrocado por Charles Aiene Herard, el cual pasó a ser presidente de Haití y descuido la parte oriental de la isla por las confrontaciones internas en Haití.

De manera definitiva el 27 de febrero de 1844, los trinitarios con Matías Ramón Mella al frente lanzaron el trabucazo en la puerta de la misericordia el cual significaba la proclamación de la Independencia Nacional.

Esta fue una de las consecuencias principales la perdida de Haití de la porción oriental de la isla. Se formo una Junta Gubernativa Provisional liderada por Francisco del Rosario Sánchez, y luego se nombró otra dirigida por Tomás bobadilla.

Fueron necesarias varias batallas para materializar la independencia entre las que podemos mencionar: la Batalla del 19 de Marzo, la de Fuente de Rodeo y la del 30 de marzo.

Se convocó a una asamblea constituyente que termino promulgando la primera constitución dominicana en conjunto con el primer presidente constitucional Pedro Santana.

Nuevas batallas se lidiaron entre ambos estados, tal es el caso de la batalla de Cachimán. En donde el ejercito dominicano salio victorioso. Estas continuas batallas reafirmaron el poderío dominicano y la decisión de mantenernos firmes como nación independiente.






1.6 Tratado Fronterizo entre República Dominicana y Haití de 1929 y su Protocolo de Revisión de 1936.

El primer intento de un convenio entre República Dominicana y Haití fue iniciado el 26 de julio de 1867. El presidente José María Cabral había designado una comisión, integrada por Tomás Bobadilla, Pedro A. Pina y don Juan Ramón Fiallo.

Las negociaciones para el Tratado de Paz, Amistad y Comercio fueron interrumpidas debido a la caída del presidente Fabré Nicolás Geffrard, pero luego se reanudaron cuando el presidente Sylvain Salnave, designó a la contraparte haitiana, integrada por Último Lafontant, Linstand Pradine, Michel Joachim Saint Aude, Charles Lecompte, D. Doucet y D. Pouil.

Dicha comisión se trasladó a Santo Domingo, portadora de un significativo mensaje al presidente Cabral, cuyos términos francos y abiertos merecieron la debida atención de éste, nombrando de inmediato a los señores Tomas Bobadilla, Manuel María Valverde, Juan Ramón Fiallo, Pedro A. Bobea, Carlos Novel y Juan Bautista Zafra”7.

En este tratado, tal y como lo explica Alberto Despradel en su libro “Relaciones Dominico-Haitianas”, no se trataron las cuestiones fronterizas sino que se estableció un compromiso de paz, de amistad y de respeto mutuo. También el tema de la extradición fue dejado para un tratado especial. Despradel explica que este tratado no pudo ejecutarse, pues el Congreso dominicano lo ratificó, pero no así el Congreso haitiano y atribuye tal situación, a la lucha interna que vivía Haití, con la revolución encabezada por el general Nissage Saget, contra Salnave (Despradel, Alberto, Relaciones Dominico-Haitianas, página 17, editora Manatí, 2004).

El primer tratado entre los dos países se dio el 9 de noviembre de 1874. Previo al tratado el gobierno de Ignacio María González designó como Comisionado Especial ante el gobierno haitiano al señor Juan Bautista Zafra. De su lado, el gobierno de Nissage Saget designó como comisionado a Félix Richiez. Luego una comisión integrada por Juan Bautista Zafra, Carlos Nouel, José Gabriel García y Emiliano Tejera, viajó a Puerto Príncipe para concertar el tratado8.

Sin embargo, la comisión se encontró que el gobierno de Saget había sido derrocado y ahora gobernaba Michel Domingue. Unos meses más tarde, una nueva comisión dominicana integrada por Tomás Cocco, José Caminero y Carlos Nouel, logró concluir el acuerdo frente a la comisión haitiana, integrada por  Guerrier Prophéte, Jean Juslien Dasny Labonté, Valmé Lizaire y Emmanuel Amenón Gutiérrez.

En el artículo 1 los dos Estados reconocen la soberanía que tienen en ambas partes de la isla y en el artículo dos se comprometen a mantener la paz y la cooperación.

El artículo cuatro dice así: “Las Altas partes contratantes se comprometen formalmente a establecer de la manera más conforme a la equidad y a los intereses recíprocos de los dos pueblos las líneas fronterizas que separan sus posesiones actuales. Esta necesidad será objeto de un tratado especial, y para ese efecto, ambos gobiernos nombrarán sus comisarios lo más pronto posible”.

Curiosamente, el artículo 11 establece lo que pudo haber sido el primer tren insular, cuando ambos Estados se comprometieron a construir un camino de hierro que iría desde Puerto Príncipe hasta Santo Domingo. Es en este Tratado, en su artículo 25, donde los dos Estados establecen por primera vez relaciones diplomáticas, comprometiéndose a enviar agentes diplomáticos, cónsules y vicecónsules a los puertos y ciudades que sean necesarios9.

En este tratado se incluyó por primera vez el convenio de extradición, consagrado en los artículos 34 y 35, estipulando los crímenes por los cuales se entregarán a la justicia del país recíproco las personas extraditables, como son los homicidios voluntarios, asesinatos, parricidios, infanticidios, etc.

En 1876 el gobierno de Boisrond Canald había anulado el tratado de 1874, pero en 1880 encontramos que el gobierno de Fernando Arturo de Meriño firma una convención, por intermedio de su secretario del Interior, Úlises Heureaux, y el secretario de Justicia haitiano, Carlos Archin, para reestablecer las relaciones diplomáticas y los anteriores acuerdos.

El tratado que puso fin a los diferendos fronterizos y demarcó los límites territoriales fue suscrito el 21 de mayo de 1929, y luego en el año 1936 se firmó un protocolo de revisión.

El artículo cinco de la Constitución dominicana establece que los límites fronterizos están fijados por ese tratado y su protocolo de revisión. Gobernaba Haití el presidente Louis Bornó, mientras que República Dominicana era gobernada por Horacio Vásquez, cuando los plenipotenciarios de ambos países llegaron a un feliz entendimiento. En 1936, bajo el gobierno de Rafael Leónidas Trujillo, en República Dominicana, y Stenio Vincent, en Haití, fue cuando se logró firmar el protocolo de revisión del Tratado.

El tratado, que sólo se refiere al tema de la delimitación fronteriza, consta de 19 artículos, y es la legislación insular más importante de la historia entre los dos países, pues pone fin a un tema de grandes controversias.


CONCLUSIÓN

Al cumplir los objetivos propuestos en esta investigación, podemos percibir en forma general la historia que ha envuelto a los dos países de esta isla, desde cuando eran colonias, hasta el siglo XX donde se concluyó con los problemas fronterizos de carácter territoriales y ya habían y siguen habiendo dos países con soberanías y dos estados de ambas partes definidos por sus correspondientes constituciones. 

Las fronteras del mundo siempre han sido y serán puntos de encuentros de los pueblos donde se hacen intercambios comerciales y culturales. Además de ser un punto de choque porque a través de ella suceden conflictos de carácter económico, político, cultural y social. Nuestra frontera no esta exenta. Aunque es normal que problemas surjan de ella, también es cierto que debemos protegerla y tener bien claros sus delimitaciones.

El fenómeno de la globalización ha hecho que las fronteras se reduzcan a puntos aislantes de intercambios que socavan su razón de ser. Aún así debemos velar que nuestros países incluyendo la República Dominicana eduquen a sus ciudadanos con un valor sin igual y excepcional basado en la cultura y la identidad nacional. Ya que solo esto puede distinguir una nación de otra. No ha de ser que nuestro país se transforme, tal como lo han hecho los países de la unión europea, donde la frontera entre ellos es una mera línea. ¿Qué los distingue entonces? Sin duda que la cultura es un factor distintivo de importancia, así, como también su identidad nacional que incluiría; idioma, tradiciones, religión y educación.

Apostemos por un desarrollo fronterizo y por impulsar una educación basada en valores e identidad nacional. Finalizo exhortando a todos a hacer conciencia de nuestra frontera y su importancia binacional.

1 Hernández, Ricardo. (2000), Historia Social Dominicana.
2 Domínguez, Jaime de Jesús, (2008). Historia Dominicana. Págs. 72-73
3 Hernández, Ricardo. (2000), Historia Social Dominicana. Pagina 21.
4 Copia del Documento enviado al Gobernador José Solano para su conocimiento, Figura en el Archivo de las Indias, de Sevilla, Santo Domingo, Legajo 1019.
5 Entiéndase por: Señal permanente que se pone para fijar los linderos de heredades, términos y fronteras. DRAE 2014. 22.ª edición.
6 Perez, Carlos Federico, Historia Diplomática de Santo Domingo, Tomo I, Editorial Taller, Págs.82-92.
7 Páez Piantini , William. “Relaciones dominico-haitianas: 300 años de Historia” (Editora Mediabyte, 2004)
8 Perez, Carlos Federico, Historia Diplomatica de Santo Domingo, Tomo II, Editorial Taller, Pags.240-250.

9 Convenios Bilaterales entre República Dominicana y Haití, Secretaría de Estado de Relaciones Exteriores, (editora Amigo del Hogar, año 2000).


Andrison Sánchez
Presidente de CONERI

0 comentarios:

Publicar un comentario